Relatos eróticos en tu buscador favorito

 
Inicio Vídeos Video Chats Postales Juegos Foro XXX Chistes Relatos Fotos Chat   Contactos Nuevo Buscar
 
    Inicio
  Ajax Links
 
 
 
    Categorias
  Nuevos Relatos
  Top 100
  Relato Aleatorio
  Buscar Relatos
  Enviar Relato
 
 
 
    Lista de autores
  Autor Aleatorio
 
 
 
    Contacto
  Recomiendanos
  Favoritos
 
 
Fecha: Sabado, 26 Mayo 2007 « Anterior | Siguiente » en Masturbación

Necesito un orgasmo

mentepodrida (podrido_93@hotmail.com)
Accesos: 6764
Valoración media:
Pagina 1 de 1
 -   + 
No sé porqué tenía una necesidad tan grande por acabar en un orgasmo a esa edad. Y lo logré con ayudita... ya verán...

Hola, me llamo Morena y tengo 16 años, y esta historia que les voy a contar empieza desde que tenía 12.
La adolescencia me estaba golpeando duro. Cada tarde, al caminar desde el colegio hasta casa, sólo una cosa me tenía la mente ocupada: sexo. Toda mi vida, de repente y sin saber porqué, rondaba alrededor de ese tema. Ya tenía cansadas a mis compañeras de colegio, lo que me había perjudicado bastante. Los varones se reían y me jugaban bromas: hasta uno de ellos, Javier, sin consentimiento mío llegó a encerrarme en el cuarto donde guardan trastos en el colegio y me mostró su polla y hasta quería que se la tocara, pero entre la oscuridad y el miedo que tenía, pegué un grito y lo dejé con los pantalones a las rodillas.
Esos problemas me traían tanto pensar en lo mismo. Mis amistades del colegio me fueron haciendo a un lado hasta quedar prácticamente sola. Pero en esa soledad también disfrutaba mis cosas íntimas, como poder cerrar la puerta de mi habitación, poner música y con la luz apagada masturbarme con mis dedos, aunque así nunca había llegado al orgasmo.
?Cómo será un orgasmo?. Esa pregunta ahora me corroía??a quién poder preguntarle?, y pensando en alguien del colegio ya no se me ocurría nadie.
En esa desesperación, y en mis momentos de soledad en mi habitación, sólo una persona de la suficiente confianza mía podría sacarme las dudas: mi primo Pablo. Pero, cómo iba a tomar Pablo este tema si se lo propongo?, me dirá que estoy loca y que me vaya, o creerá que estoy dispuesta a todo. Pablo era soltero y no muy bien parecido, tenía 22 años y no tenía enamorada por el momento, en realidad no le duraban mucho y no eran bonitas.
Y aunque me daba mucha vergúenza y miedo, de la desesperación por matar las dudas, una tarde a la salida del cole me fui a su casa.
Pablo vivía cerca, en realidad a tres calles de mi casa. Me recibió mi tía que siempre fue muy querida conmigo. Me hizo pasar y me dio un vaso de leche con unos galletones que había horneado.
La plática en la casa eran las de una sobrina con sus tíos y sus primos, pero cuando el sol comenzó a caer, le dije a mi tía que ya me iría, sino mi mami se iba a poner mal.
-deja que Pablo te acompañe, dijo-
y yo acepté gustosa sabiendo que era en ese momento en el que iba a poder hablar con él. Apenas salimos de su casa, tomé aire y me animé a abrir la boca finalmente:
-Pablo?.quiero hacerte una pregunta
-dime
-pero que quede entre nosotros, júrame eso?.
-por supuesto Morena?.qué te traes?
-quiero saber qué es un orgasmo?..
-no eres muy niña aún para esa pregunta?
-si, yo no quiero acostarme con nadie, sólo quiero saber qué es un orgasmo
-es un tema muy difícil?.no sé si me entenderías?.
-mira, yo trato de masturbarme con mis dedos, pero nada resulta de eso?
-y con qué te estimulas?
-con nada?.sólo me acaricio
-que esto quede entre nosotros ?dijo Pablo- mañana te daré algunas revistas para que las veas y te calientes, después te pasas el dedo y verás qué sucede?.
Llegamos a casa y nos despedimos. Al otro día, Pablo me estaba esperando a la salida del cole para acompañarme a casa, y traía un bolso en su mano.
-mira Morena, te he traído lo que necesitas, pero ni una palabra?
-por supuesto, está jurado?.
Escondí las revistas en mi bolso y llegué a casa con ansias de ver ese material. Tomé la merienda y me fui a mi habitación casi corriendo. Puse música y sólo dejé la tenue luz de mi velador para ver esas imágenes. Había dos publicaciones, y ya la foto de la portada era muy explícita, cuando iba por la segunda página ya noté que me estaba calentando y comencé a quitarme la ropa hasta quedar solo con las medias puestas. Trabé la puerta con llave y subí el volumen de la música y me recosté abriendo un poco mis piernas. Mi dedo empezó a acariciar mi conchita y sentía gran excitación, pero no pasaba nada. Las fotos delataban a una pareja que hacía el amor de varias maneras, y aunque lo que más me impresionaba era el tamaño del pene de ese hombre, nada me hacía estallar en el orgasmo que necesitaba.
Cuando la noche llegó, y con ella la hora de dormir, intenté nuevamente dedearme, pero sin otra cosa que conseguir muchas cosquillas exquisitas y mi conchita mojada y excitada, paro nada más.
Al otro día, y a la salida del cole, allí estaba Pablo para recoger el préstamo.
-cómo te ha ido?, has tenido suerte?
-no, le contesté- sólo un poco de cosquillas nada más.
-tengo más revistas si quieres, y también una peli?.
-una peli?...pero no la podré ver, mami se va a enterar?
-ven a verla a casa. Tú sabes que por la mañana no hay nadie allí.
-mmmmmmm, tendría que mentir en casa para ir.
-tú decides. Avísame.
Me quedé algunos días pensando si era posible hacer esa ?travesura?, y de verdad que estaba muy tentada. Hasta que un día, y con la complicidad de una compañera, le dije a mami que iría a estudiar a casa de Sabrina. Y con ese permiso me dirigí hacia la casa de Pablo.
Él estaba esperando y cuando llegué prendió la tele y puso la peli. Me senté al frente del aparato y comencé a verla. Pablo iba y venía trayéndome algún vaso de leche o galletas mientras yo miraba. Me dijo que me iba a dejar sola para que yo me masturbara tranquila, le dije que gracias y él cerró la puerta. Como no era mi habitación y me sentía en realidad un poco nerviosa, sólo me saqué mi bombachita y metí mis deditos por debajo de la pollera para tocarme mientras veía la peli.
La peli terminó, pero yo no. Supongo que será por los nervios o porque estaba tan ansiosa por terminar que me olvidaba de disfrutar. Me subí la prendita que me había quitado y salí de la habitación de Pablo. El estaba en la cocina leyendo y cuando me vio me dijo:
-por la cara que traes, tampoco has tenido suerte.
-gracias por la peli?.pero no tengo suerte.
-me parece que debes relajarte.
-tal vez, pero creo que nunca lo voy a lograr.
-no seas tonta, vas a tener uno y mil orgasmos?.sólo dale tiempo a tu vida
-es que lo quiero A-HO-RA!
-entonces prueba con un chico, dijo Pablo-
eso me asustó pero yo tenía muy en claro que no quería tener sexo aún. Así que me senté a su lado y le dije:
-es que no quiero tener sexo aún, entiendes?
-no quieres que te penetren, entiendo
-gracias Pablo por entenderme
-pero puede ayudar a pajearte sin penetrarte.
-es cierto, pero quién?...
se levantó Pablo de su silla y me tomó de la mano y mirándome a los ojos me dijo:
-acompáñame, conmigo lo vas a lograr.
Me dejé llevar por mi primo hacia su habitación, entramos allí, me sentó sobre la cama y dijo:
-esto va a quedar entre nosotros entendido?
Y así como estaba, me recostó la espalda sobre la cama dejando mis pies sobre el costado de la cama. Sentí sus manos calientes entrar por debajo de mi pollerita y tomar mi prenda interior y sacarla
-no quiero tener sexo, dije comenzando a sollozar-
-no te voy a hacer sexo, no temas, sólo relájate dijo Pablo-
tomó mis piernas y las levantó con sus manos abriéndolas y dejando mi chochito a su merced. Yo no sabía que me iba a suceder pero estaba entregada a lo que mi primo quisiese. De repente, siento que su boca empieza a besarme mi sexo y se me vino el mundo abajo. Su lengua jugaba insaciable por toda mi rajita y me hacía estremecer. Él, a cada tanto me decía sólo relájate.
ya me sentía a gusto en esa posición y en esos menesteres cuando comencé a sentir que toda mi fuerza vital se concentraba en mi bajo vientre, y sin darme cuenta comencé a jadear cada vez más fuerte hasta que, como si me hubieran sacado de un tirón el alma, tuve un orgasmo más que espectacular.
Pablo me llevó al baño y me dijo que me lavara, y yo como una tonta le decía gracias entre llantos, pero estaba feliz por la experiencia. Me aseguró que cada vez que quisiera tener una experiencia nueva le avisara, y le aseguré que así lo haría. Le agradecí con un beso y me fui.
Cuando iba hacia mi casa casi no podía caminar porque aún las piernas me flaqueaban. Entré, me bañé y me fui al cole. Desde ese día me podía pajear tranquila que acababa siempre, a veces en increíbles orgasmos, a veces más tímidamente.
Tuve otras aventuras con Pablo que pronto se las contaré.



Ultim actualizacion el Lunes, 28 Mayo 2007 por admin
  
Relatos en Iberporno © mentepodrida

Valore y Comente los relatos que lee, los autores lo agradeceran y supondrá una mejora en la calidad general de la web. Gracias!

Valoración

0 Votos

« Volver a la página anterior Ir arriba

Comentarios ( 0 ):

0 %


 
Escribir comentario:

Los comentarios estan habilitados solo para usuarios registrados, puedes registrarte haciendo click aquí


 
 
Nombre de usuario

Contraseña


 Registrar
Olvidé mi contraseña
 
 
 
 
 2522 usuarios registrados
 789 relatos publicados
 4 relatos en espera
 
 
 
    Videos Porno
  Cibersexo
 
 


 
    Procesando tu solicitud...

© Iberporno.com. Estas páginas no han sido diseñadas para ser vistas por menores. Si eres menor de edad te recomendamos salir ,

[Padre, proteja a sus hijos] [Información legal ¿Quienes somos?] [Denuncie la pedofilia]