|
|
| Fecha: Martes, 17 Junio 2008 |
« Anterior | Siguiente » en Hetero |
![]() |
| El reencuentro entre 2 excompañeras de la carrera acabó siendo realmente el mejor polvo para mi polla |
  |
Era viernes por la tarde y me encontraba solo en casa ya que mi novia estaba trabajando cuando mi teléfono sonó. Era una compañera de la carrera, Tamara que hacía que no coincidíamos desde que la terminamos; el caso es que quedamos en que se pasaba por mi casa una hora más tarde, y así lo hizo. A eso de las 4 y 30 llamaron a la puerta y cuando abrí allí estaba Tamara y junto a ella Paula otra compañera que compartí en la carrera. Las saludé con un par de besos a cada una y después les enseñé la casa. Las invité a unas cervezas y nos sentamos a hablar; el caso es que al cabo de unos minutos fui al baño y mientras meaba empecé a pensar en lo buenas que estaban. Tamara iba con unas falditas bien cortas, con unos zapatos con tacón, su melena rubia y larga, y sus pechos bien grandes en una camiseta blanca que la verdad pedía a gritos ser arrancada de cuajo. Paula llevaba unos vaqueros que se ceñían a sus curvas sinuosas marcándole un culo redondo y firme, y de cintura para arriba se le transparentaba el sujetador ya que su camisa blanca no era muy gorda. El caso es que se puso algo dura de pensar en ellas y claro, tuve que relajarme pensando en otras cosas para poderme abrocharme la cremallera. El caso es que cuando fui por el largo pasillo que separaba el baño del salón empecé a oír susurros y sonidos extraños y la sorpresa fue increíble cuando llegué al salón; allí estaban las dos, en el sofá pero no como cuando yo había ido al baño. Tamara estaba sentada y sobre ella Paula se restregaba contra su cuerpo mientras la rubia le comía las tetas; al principio no se dieron cuenta de mi presencia y siguieron con la fiesta. Me acerqué por detrás para que no me vieran pero Tamara se percató de mi presencia y en lugar de parar me miró sonriente, puso sus manos en el culo Paula y le dio un par de palmadas a las que Paula reaccionó soltando un gemido de placer. Después pude ver como Tamara le bajaba la cremallera y desabrochaba el cinturón, y por fin le metía la mano; empezó por restregarle suavemente el coño por encima del tanga (se le veía asomar por encima del pantalón) mientras que con la otra mano le bajaba poco a poco el pantalón hasta que se lo dejó totalmente al descubierto. Fue entonces cuando Tamara me guiño un ojo sin que su amiga se diera cuenta y me indicó que pasara a la acción; al acercarme pude ver sus tetas, bueno para ser exactos solo vi las de Paula y una de las de Tamara, que tenía un tamaño mucho mayor que las de sus amiga que le puso las manos cada una en un cachete y se los separó hasta que pude ver como el magnífico y rosado ojete de Paula totalmente despoblado de pelos se abría ligeramente. Fue entonces cuando entendí lo que se proponía Tamara, quería que atacara el culo de su amiga, que se mostraba ansiosa por recibir más cuidados de Tamara que había empezado a comerle las tetas. Me arrodillé delante del culo de Paula y le pegué un potente lametón en todo el ano que le sorprendió tanto que casi se cae, pero reaccioné por instinto sujetándole de las caderas y le saludé: ?Ya veo Paula que te encanta que te hagan estas cosas, pues no sabes lo que te espera?, y acto seguido la bajé del sofá y le dije a Tamara que pusiera su culo en el borde del mismo. Coloqué a Paula a cuatro patas justo delante del coño de Tamara aún tapado por la braguita blanca y le dije que empezara a comérselo. Yo me puse detrás de ella y le comí su delicioso culito durante un largo rato y después fueron ellas quienes pasaron a la acción. Empezaron por quitarme toda la ropa y después terminaron de quitarse la suya; cuando vieron la enorme erección que tenía se sorprendieron por el tamaño de mi tranca y fue Tamara la primera en lanzarse a chupármela aunque poco tardó en lanzarse Paula a por ella quitándosela de las manos a su amiga y pegándole un buen chupetón. Mientras Paula me comía la polla metiéndose más de la mitad en su preciosa boquita Tamara me acariciaba los huevos con una mano mientras que con la otra se masturbaba el clítoris; el turno de mamármela le pasó a Tamara que demostró tener control y experiencia de cómo comer una buena polla; me senté en el sofá en medio de las dos y le empecé a comer las tetas a Paula mientras que Tamara seguía chupando polla. Puse a Paula tumbada boca abajo en el borde del sofá, y mi polla en la entrada de su culito rosado y respingón; le levanté las caderas hasta que se lo dejé en pompa, y a continuación le pegué un empujón con mi glande y ella soltó un grito: ?Gonzalo, por el culo no, no podría soportar semejante tranca enculándome, nunca me han metido nada por ahí?, pero eso me daba igual así que le agarré de las caderas y mientras seguía empujando le susurré al oído: ?Vas a ver lo que es bueno golfilla, esto te va a poner en órbita Paula?, seguí empujando mientras Tamara se había colocado delante de Paula y le había dejado el coño a la altura de su boca y le decía: ?Vamos Paula, demuestra que eres agradecida y cómeme el coño mientras Gonzalo te encula? y acto seguido la cogió con las manos y la atrajo hacia su coño y casi le obligó a que se lo comiera. Mientras tanto, ya había conseguido meterle la mitad de mi tranca en su delicioso culito y empecé un suave ritmo de mete saca para que se le acostumbrara el ojete a semejante invasión (sobre todo porque estaba desvirgándoselo), pero Paula dejó de comerle el coño a Tamara y entre gemidos me suplicó: ?SI SI SI DIOS QUE BUENO GONZALO ESTO ES MUCHO MEJOR QUE QUE ME FOLLEN EL CONO VAMOS SIGUE ASIacute; METEMELA HASTA EL FONDO, DAME DURO CON TU TRANCA, O SSIIIIIIIIII FOLLAME SI FOLLAME DURO JODER CABRON QUE BUENO?, empecé a bombearla con más fuerza entrando cada vez más en culo que estaba bien dilatado, y cuando se la encajé por completo cambiamos de posición, me coloqué apoyando mi espalda en el respaldo del sofá y a Paula la puse de espaldas a mí apoyando sus piernas en mis rodillas y seguí enculándola, mientras que Tamara se ponía delante de mi boca y yo le empecé a chupar sus labios vaginales, mientras soltaba gemidos de placer y su amiga seguía cabalgándomela tranca; al rato le dije a Tamara que se diera la vuelta y con mis manos le separé los cachetes dejando su ano bien abierto que me lancé a devorar. Era genial, me estaba comiendo un culito perfecto, mientras desvirgaba uno que estaba realmente delicioso. Paula no paraba de gemir más y más mientras soltaba de todo por la boca, y cuando estaba más exaltada empezó a cabalgarme como si estuviera poseída hasta que acabó corriéndose. Se quedó como muerta y es que el orgasmo fue fortísimo, pero Tamara y yo estábamos todavía muy calientes así que dejé a Paula en el sofá y nos pusimos de pié. La empujé contra la pared y le metí un par de dedos en el coño, y mientras la masturbaba ella me suplicó que se la metiera ya, que no podía esperar a que me la follara. Por supuesto accedí encantado a su petición, nos tumbamos en el suelo, ella delante de mí y de espaldas, colocó ella misma mi tranca en la entrada de su coño y empujó hasta que se la clavó por completo; la sujete por las tetas y empecé a darle con todas mis fuerzas mientras ella me suplicaba que no me parara, que siguiera así, pero a mi apetecía que Paula entrara en juego así que le pedí que viniera y le susurré al oído mi petición. Ella obedeció encantada, y se puso a chuparnos los genitales a los 2. Primero le lamía a Tamara mientras a mi me sobaba el culo y las pelotas. Cuando Tamara estaba a punto de correrse le saqué la polla del coño y se la metí sin esfuerzo alguno en el culo para su deleite, y cuando a penas llevaba una par de minutos dándole por el culo se corrió con fuerza, soltando profundos gemidos de placer. El único que faltaba por correrse era yo, así que las chicas tuvieron la idea de ayudarme por turnos. Se arrodillaron en frente de mí y empleando solo sus bocas, me hicieron una espléndida mamada que me catapultó el éxtasis, y mi corrida fue tan intensa que cuando mi leche empezó a salir se les calló de sus labios y bocas a sus tetas y a su estómago dejándolas totalmente cubiertas por mi leche. Lo siguiente que hicieron fue comerse las tetas la una a la otra devorándose durante unos minutos los pezones mutuamente mientras yo aprovechaba y terminaba de echar las últimas gotas en la espalda de Tamara. Después se fueron a la ducha y cuando salieron no paraban de sonreír y de lanzarse miradas de complicidad.
Tuvimos que decirnos rápidamente adiós y es que mi novia estaba a punto de volver, pero antes nos pusimos de acuerdo para que este encuentro no fuera el único, pero es otra historia que contaré en otro momento.
Saludos
Ultim actualizacion el Viernes, 18 Julio 2008 por admin
|
| Relatos en Iberporno |
© Anonimo |
|
Valore y Comente los relatos que lee, los autores lo agradeceran y
supondrá una mejora en la calidad general de la web.
Gracias! |
Valoración
0 Votos
|
|
|
| |
| |
2522 usuarios registrados
789 relatos publicados
4 relatos en espera
|
|
|
| |
|
Los comentarios estan habilitados solo para usuarios registrados, puedes registrarte haciendo click aquí